

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
El desbande de barras bravas y ex unionistas cruceños de las filas cívicas y su incorporación al MAS por medio de la agrupación Juventud por el Cambio, es un tema que sigue causando polémica una semana después de su anuncio. Algunos señalan que esta actitud no es más que una desenmascarada que hacía tiempo debió ocurrir pues se los sindicaba como infiltrados. Otros reniegan por la excesiva importancia que se les da a estos jóvenes, más aún si se toma en cuenta que solo eran grupos de choque.
Están además los que aseguran que este hecho es resultado de los errores y fracasos de la dirigencia cívica-política cruceña. Sin embargo, más allá de buscar quien tiene la razón en este tema y dándole a cada versión parte de la razón, es que es necesario analizar como podrían afectar estos hechos en esta coyuntura electoral. Hay que empezar diciendo que el Movimiento Al Socialismo (MAS) ha dirigido todos sus esfuerzos en pro de instalar una agresiva campaña mediática y en general viene realizando la mayor cantidad de actividades políticas en el departamento de Santa Cruz. Se ha visto también que de un tiempo a esta parte, los principales actores políticos cruceños del oficialismo han eliminado el discurso de confrontación y pareciera más bien un discurso utilizado solo por la Prefectura (la arremetida del Prefecto hacia los ex barras bravas). La Prefectura entonces, dejó de hablar de temas recurrentes en su discurso: la autonomía, la defensa de la democracia, para migrar al terreno abonado por el MAS. Por su lado, el partido oficialista de manera más inteligente, parece haber triangulizado – una vez más- el mensaje de los líderes cruceños, pues ahora los “nuevos masistas” ya no hablan solo de autonomía si no que tienen la legitimidad para criticar lo que no se hizo, señalando haber sido utilizados y hasta reivindicando su “cambio de equipo” basándose en el derecho que tienen a elegir porque se vive en democracia. Allende de que estos grupos – y otros que en los días siguientes van a sumarse- sean o no pagados, sean o no importantes para lo que fue la “lucha autonómica” y sus dirigentes, es de vital importancia entender el nuevo mensaje que estos grupos dan a la opinión pública..
Si este desbande es una llamada de atención para los líderes cruceños o si esto es visto solo como un hecho aislado, es lo que se verá reflejado –en parte- en los resultados del 6 de diciembre. Mientras tanto es importante que en este momento los actores políticos de uno y otro frente tomen el pulso a su mensaje y a sus discursos a través de los estudios de opinión y en virtud a los mismos se realicen los ajustes necesarios mientras la coyuntura electoral se los permita, pues después será demasiado tarde.