Hace exactamente una semana, el Rotarac Club estuvo celebrando en Santa Cruz el 41 aniversario de su creación a nivel mundial. Fue un acto emotivo, marcado por experiencias de vida donde la solidaridad, el compromiso y el trabajo voluntario en equipo son una constante entre sus integrantes, todos ellos jóvenes que tienen entre 18 y 30 años. La emoción no se quedó, sin embargo, en la celebración formal ni en el recuerdo de lo ya hecho, sino que trasciende a ambos y alimenta la esperanza de que siempre vendrán tiempos mejores.
¿Cómo no tener este aliento, después de verificar que la motivación de estos miles de jóvenes es la de generar paz y buena voluntad en los pueblos el mundo, como lo recordaron en el acto al ratificar la misión que marca el rumbo de su organización, el Rotarac? Habría que ser muy escéptico para no animarse y alimentar las esperanzas de las que hoy hacemos gala. Demasiado, tal vez, si consideramos además que no se trata sólo de los miles de jóvenes voluntarios que se movilizan en Santa Cruz y Bolivia, sino de los cientos de miles que también lo hacen en todo el mundo.
Los jóvenes el Rotarac de Santa Cruz recordaban en el acto que existen 7.500 Clubes Rotaract en 155 paises, movilizando a 150.000 jóvenes con esa misma misión: generar paz y buena volunta en los pueblos del mundo. Esa es la misión que guía cada una de las actividades que realizan en sus respectivos países cada uno de los clubes Rotarac. En el caso de Bolivia, son varios los proyectos que se inscriben en ese propósito, tal como lo destacaron los líderes Rotarac de Santa Cruz.
Entre los proyectos de trabajo voluntario en Bolivia, los Rotarac Club destacan la ayuda al Padre Mateo, donación de Sangre para el Banco de Sangre, proyectos de Bibliotecas para Ciegos, equipamiento del Hogar de Ancianos en El Torno donde viven 400 ancianos, donación de Placas Dentarias a Jóvenes en el Plan 3.000, impulso del programa Educando una niña se educará una futura familia en la que se incluye dotación de mandiles, mochilas y útiles escolares. Además de los proyectos de Bibliotecas para Ciegos, mañana deportiva con discapacitados, campaña Dona un Lápiz, otra de Ayuda a los damnificados por las inundaciones en Beni, prevención del VIH, Navidad Feliz, apoyo a las enfermeras de la Maternidad, donación de sillas de ruedas y construcción de la primera casa de botellas.
Eso, por citar algunos. Con tantos ejemplos, ¡cómo no iban a celebrar y con ganas los jóvenes del Rotarac Club en Santa Cruz! Ojala sus ejemplos contagian a otros cientos de miles de personas.