

Esa fue la expresión de empresarios argentinos que compartieron con sus similares uruguayos una palestra dada por José Mujica, presidente electo de Uruguay. Es que el ex guerrillero, de 74 años, rompió el molde de los Kirchner de Argentina, Evo Morales de Bolivia y Hugo Chávez de Venezuela, y les habló de seguridad jurídica, inversiones y empleos. Algunos ya anticiparon: si las cosas siguen mal en Argentina, se van con todo a Uruguay.
Al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, le está costando y mucho cumplir su promesa de cerrar de manera definitiva la cárcel de Guantánamo, donde permanecen detenidas sin procesos judiciales unas 200 personas sospechosas de terrorismo. Debía cerrar el pasado 22 de enero, pero pocos países quieren cooperar aceptando el traslado de los detenidos. España parece ser la excepción: el gobierno de Zapatero dice que acogerá a cinco de los presos en Guantánamo.
Al menos, eso es lo que promete el presidente venezolano Hugo Chávez, luego de confiscar una cadena de supermercados y de inaugurar su nueva red estatal sobre la infraestructura de los supermercados confiscados. Chávez asegura que los centros venderán todo a "precio justo", eliminando la plusvalía al borrar del negocio a los intermediarios. ¿Cómo garantizará el éxito de esta medida? Ordenando que cada venezolano sea un fiscalizador de los "capitalistas".
Aunque José Miguel Insulza dice estar seguro de su reelección como presidente de la OEA en su asamblea general del 24 de marzo próximo, los hechos van demostrando lo contrario. No sólo por el rechazo a su reelección manifestado por Perú, Colombia y México, y las críticas recibidas desde Estados Unidos y Venezuela, sino también por la posible candidatura de Tabaré Vásquez, que dejará la presidencia de Uruguya el 1 de marzo. A Insulza lo critican hasta los que se beneficiaron con su mandato...
Estados Unidos parece estar lejos de librarse de tragedias provocadas por tiroteos y matanzas protagonizadas en centros de estudios. Uno de los hechos más recientes fue el protagonizado por la bióloga Bishop de 42 años en la Universidad de Alabama en Hunstville. La profesional, al parecer molesta porque no figuraba entre los docentes de planta de la Universidad, disparó a quemarropa a autoridades y colegas con los que compartía una reunión en el mismo centro. Tres profesores murieron en el acto y al menos otros tres quedaron heridos.
