Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
9 de Septiembre de 2010
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Voltaire
Sin pelos en la lengua
Violencia, maldita violencia
   
Autor:Chino Caero Soto
Viernes,  5 de Marzo, 2010

Los hechos de violencia en Bolivia crecen no sólo en cantidad, sino en cualidad. Son cada vez más espeluznantes, dice Chino Caero al hacer un recuento de algunos de los registrados en el país.

 

 

Si hay algo que nos debe llenar de vergüenza a los seres humanos es el comportamiento de esa otra especie de “seres humanos” -si así podemos llamarlos-, a esos desgraciados que cometen atropellos y abusos en contra de la mujer, de niños, de ancianos, es decir, en contra de los indefensos.

 

Tan común y corriente se ha hecho eso de abusar de la mujer, que ya los bolivianos hemos exportado a España esa “costumbre”, si así podemos llamar. No hay día que no reporte la “sacada de mierda” a mujeres bolivianas a manos de sus maridos o convivientes, y no solo palizas; los reportes indican que la colonia boliviana en España está considerada como “una de las que más delitos ha cometido en contra de sus convivientes”, a quienes matan como matar ratones. Y, sin que nada tenga que ver en el asunto, Aerosur -la mejor empresa aérea del país-, por un acto de humanidad, tiene que trasladar los cadáveres desde España sin cobrar un quinto, para que los familiares le den una cristiana sepultura.

 

Por todo ello, para evitar que estos atropellos sigan aumentando, las víctimas, en este caso las mujeres, deben armarse de valor y denunciar a los abusivos, nadie puede negar además que las mujeres que tienen un menor nivel educativo son las que más desconocen sus derechos. Es por ello que las mujercitas, en vez de aspirar a ser “magníficas”, deberían prepararse intelectualmente hasta adquirir una profesión antes de contraer matrimonio para no tener que esperar que el “príncipe azul” le pase pensiones para subsistir ella y sus retoños en caso de que el matrimonio fracase, viéndose la pobre “ama de casa” obligada a tener que corretear al galán exigiendo pague las “pensiones” atrasadas, caso contrario meterlo a cárcel como hace una mayoría de “valerosas” mujeres cochabambinas. Por otro lado, con mucha pena miro en la Navidad a los padres de familia obsequiar a sus niñas muñecas ¡que hacen pipí, que ríen y lloran, que hacen caquita, como queriendo inculcarles desde niñas a que sean, como mayor aspiración, “buenas amas de casa”.

 

Las estadísticas de atropellos en contra de una mujer son realmente alarmantes y estremecedoras, tengo referencias documentadas que solo en Cochabamba se presentan diariamente 70 denuncias de mujeres que sufren agresiones a manos de sus convivientes, maridos o amantes, y quienes tienen oportunidad de escuchar esos relatos escalofriantes por la forma en que son cometidos, testimonios de dolor y desesperación, son los funcionarios  de la denominada “Defensoría de la Mujer, del Niño y Niña”, institución que hace “lo que puede” por proteger a la mujer, siendo que debería hacer “lo que debe” a favor de la mujer y eso se logra castigando con todo el rigor de la Ley, pero no en nuestro bendito país. En el nuevo Estado Plurinacional, Multicolor y folclórico hace rato que todos estos delitos quedan en la impunidad porque el pueblo no cree en la Justicia boliviana. Y también porque los abogados de los violadores, de los atracadores, de los asesinos, utilizan “chicanas jurídicas” con la finalidad de evitar que el juicio llegue a su culminación, con la finalidad de alargar el proceso y así obtener para su defendido libertad con medidas sustitutivas, bonito pretexto que obtienen para aprovechar y mandarse a cambiar.

 

Y a propósito de la pérdida de confianza en la Justicia boliviana, el escritor y periodista además de caricaturista “Gaspar”, en “El duende y su camarilla”, quién nos entretiene con sus ocurrencias en El Deber, el pasado domingo nos entregó  esta conversación: “Como te decía, el gobierno ejecuta una purga en la Policía con la finalidad de recuperar la confianza de la población -le dice el duende a su amigo y este le pregunta- ¿Y cuándo la población perdió la confianza en la Justicia? -.a lo que el duende le contesta- “El pueblo perdió la confianza en la justicia cuando la Policía dejó que Pizarro tomara preso a Atahualpa”.

 

Bueno, volviendo al tema, las violaciones son otra de las plagas que de un tiempo a esta parte se ha incrementado de manera alarmante, si hasta parece un deporte practicado por varios malditos a quienes ya es hora de sentarles las clavijas y no será alargando las penas que se acabarán las violaciones, ¡no señor! Será castrándolos que se logrará frenar este abuso o de lo contrario aplicar el fusilamiento.

 

Se dice que el Maternológico de Santa Cruz atiende aproximadamente 220 mil partos al año, con una mortalidad de un 8.1 por ciento; se dice también que el 35 por ciento de las madres son adolescentes y que el 50 por ciento de esos embarazos son por abuso sexual, es decir en contra de su voluntad. Está comprobado que la gran mayoría de las violaciones son cometidas en el seno familiar, si no es el tío el bellaco, el padrastro es el malandrín y últimamente pareciera que nos estamos volviendo locos o es que estamos entrando a la era del “cambalache”, que hasta el padre de la niña violada resulta ser el principal sospechoso, y encima de eso, los abusos sexuales están asociados con el embarazo de la víctima. ¡Elay! ¿No es para sentir vergüenza por nuestra condición humana?

 

Según gente que sabe del asunto, uno de los principales factores con mayor incidencia para que se produzcan abusos sexuales en contra de las niñas esta en el hacinamiento en el que se encuentran las familias, lugares donde por falta de comodidad las niñas duermen entre medio de los padres, y también está la falta de orientación sexual de padres a hijos, pero en nuestro medio hay padres que no tienen idea de cómo siquiera empezar a conversar del tema sexual con los hijos, entonces la orientación debería empezar en las escuelas.

 

Para finalizar con este comentario quiero destacar el valor de una señorita (Viviana H., 27 años) que denunció a su propio padre, el conocido político de larga trayectoria en su ciudad natal Sucre, Luis Fidel Herrera Ressini, además de karatista (campeón nacional), fundador del Movimiento Bolivia Libre MBL, quién llegó a ser alcalde de Sucre allá por el año 2000, apoyado por los “trigo limpios”, su agrupación política.

 

Seguramente la Justicia esta vez actuará como manda la Ley, encerrándolo de por vida al político sinvergüenza, quien al momento de ingresar a la cárcel en Sucre grito a voz en cuello ¡soy inocente! También la Justicia deberá enjuiciar a Erick Chumacero, médico que practicó en la víctima el famoso aborto en dos oportunidades, y para que todo sea como manda la Ley, el juicio deberá continuar también en contra algunos fiscales y jueces que se hicieron los cojudos y no quisieron destapar la olla por no perjudicar a un hombre muy conocido en Sucre. Con el político violador debería estar Encarnación Herrera, tía de la víctima, porque la vieja sabía de todas las barbaridades que cometió el bellaco de su hermano.

 

 

 

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